La semana pasada os pregunté si estabais en la hermandad correcta o si en realidad estabais en una que tan sólo os proporcionaba los beneficios del nivel cuando podríais tener muchas otras cosas
si cambiaseis a una hermandad distinta.
Es curioso la cantidad de gente que se conforma con estar en una hermandad que no los llena, pero ¿qué pasa con la otra cara de la moneda?.
Cuando alguien busca una hermanad debería de asegurarse de que entra en el sitio correcto y no dejarse llevar sólo por el nivel, pero también quien recluta tiene la responsabilidad de asegurarse
de que quien acaba de entrar estará cómodo, a gusto y tendrá todo cuanto pueda necesitar.
Mucha de la gente que hace reclutamiento piensa que cuantos más mejor, que en el número está la fuerza etc. pero a la hora de la verdad eso no tiene por que ser cierto.
Para una hermandad puede ser económicamente beneficioso tener mucha gente que llene el banco de oro o que los ayude a subir de nivel haciendo muchas misiones, pero ¿y el beneficio de los nuevos
miembros donde queda?.
Yo hace tiempo que dejé de admitir a todo el que lo pedía, es más, me gusta asegurarme de que todo el que entra podrá encontrar en la hermandad lo que quiere realmente, no siempre se consigue
pero sí la mayoría de las veces.
Podéis llamarme elitista si queréis, pero rechazo a mucha más gente de la que admito en la hermandad, ¿el motivo?, que los que están fuera me importan poco pero me preocupo por los que están
dentro y tengo una obligación para con ellos.
Si una hermandad funciona es generalmente porque sus miembros tienen lo que quieren, así que no es buena idea permitir que llegue alguien que al poco comience a protestar porque quiere algo
distinto al resto y no lo consigue.
Cuando recluto me gusta hablar con la gente, digamos que más que una entrevista es una charla, pero me sirve para descartar a mucha gente.
A algunos los descarto porque se niegan a responder a una simple pregunta, el último me dijo que esto era un juego y no una entrevista de trabajo, esos simplemente no encajarían porque son gente
sin paciencia ni modales.
A otros los descarto porque son muy buenos jugadores. Sí habéis leído bien por ser buenos, porque es gente que está subiendo un personaje y lo que busca es avance, modos heroicos en raid y más
cosas que nosotros no hacemos. ¿Qué sentido tiene admitir a alguien que sabes que cuando llegue al 85 se irá?, lo más lógico es animarlos a que entren directamente en una hermandad del tipo que
buscan.
Son sólo dos ejemplos de gente a la que rechazo cuando quieren entrar en la hermanad, aunque hay más aparte de estos, pero la cuestión no es lo que hago yo sino si alguien más lo hace y el cómo,
por eso quiero preguntaros:
¿Rechazáis a mucha gente que quiera entrar en vuestra hermandad? y ¿Por qué los rechazáis?
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