Como de costumbre para empezar, un resumen del artículo de Pastando en Mulgore.
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Ya tenemos disponible el Battletag, una nueva opción para podernos comunicar con
cualquier otro jugador sin tener que darle nuestros datos de idreal, esto se quiera o no abrirá muchas posibilidades nuevas pero como todo puede tener su cara
negativa.
Sé de jugadores que pasan más tiempo hablando con sus compañeros de hermandad que con la propia familia.
He visto casos de jugadores que se han involucrado tanto con personas a las que no conocen más que a través del juego que han llegado a tener problemas serios en la vida
real.
Esta es seguramente la cara menos amable de los MMOG pero también existe, no todo el mundo está preparado para entrar de la noche a la mañana en un mundo donde puede no sólo jugar sino
mantener un contacto directo con cualquier otro jugador. Yo sigo siendo reacio a las redes sociales, no tengo cuenta en ninguna y las pocas a las que puedo acceder están incluidas en las cuentas de correo que uso habitualmente. En un futuro imagino que me crearé cuentas en Facebook y Twitter para aprovechar todas las funcionalidades de mi blog pero ahí acabará la cosa. |
Podéis leer el artículo al completo en PEM.
Esto es algo que tenía pendiente hace tiempo, me encanta la tecnología y las facilidades que nos aporta pero no el uso que se le da hoy en día.
Puede que me haga mayor pero cada vez le veo menos sentido a ciertas cosas.
Todavía recuerdo cuando era un chaval y si llegaba tarde a casa tenía que buscar una cabina para llamar, hoy en día bastaría con una llamada al móvil; eso está bien pero no lo está tanto el que
con la excusa de que se preocupan te llame tu madre / novia / hijo /abuelo o quien sea cada 2 por 3 aprovechando como excusa el que llevas el teléfono encima.
Antes llegabas a casa 2 horas más tarde y no pasaba nada, ahora te retrasas y no falla la llamada. Se crea una relación de dependencia con el teléfono, una relación basada en una falsa necesidad
de contacto. Con las redes sociales pasa exactamente lo mismo.
Son muchas las personas que por hablar con alguien todos los días se crean una falsa imagen, los idealizan como amigos o compañeros y les llegan a contar cosas que no saben siquiera las personas
más cercanas a ellos. En realidad no son relaciones auténticas la mayoría de las veces sino más bien un ideal de lo que a muchos les gustaría tener.
Convertir el juego en otra red social sólo servirá para que la gente termine por creer que lo que no es con respecto a sus compañeros de juego y termine desilusionándose cuando le toque descubrir
la verdad.
Conocer gente en el juego y entablar relaciones con ellos no tiene por qué ser malo, lo malo es hacerlo basándose en una idea preconcebida que no habría surgido si se hubiese ido poco a poco
hasta conocer a quien está al otro lado.
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