Como cada semana lo primero es dejaros un resumen de lo que ya había publicado en Pastando en Mulgore.
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Puntos de vista, en eso se basa todo. Como decía Campoamor todo depende del color del cristal a través del que se mira. Pero en esta ocasión no quiero hablar de eso sino más bien de la forma en que vuestra forma de ver el juego influye a la hora de disfrutarlo, no me refiero a si sois partidarios del pve o del pvp, ni siquiera a si jugáis en un reino de jdr o en uno normal. No, a lo que yo me refiero es a si cuando jugáis sois capaces de disfrutar del juego desde la perspectiva de vuestro personaje. Yo reconozco que soy un bicho raro, un friki si queréis llamarme así, no es que mis aficiones me definan de una manera u otra, más bien podría decir que me define la manera en la que disfruto de mis aficiones. El wow por supuesto entra dentro de esas aficiones y os puedo asegurar que cuando juego trato de disfrutarlo al máximo posible. Cuando juego me olvido del mundo real, olvido mis problemas y preocupaciones del día a día, entro en la piel del personaje y me convierto en él.
Cuando juego dejo de ser yo, me convierto en el gnomo que veis aquí y vivo su vida de la forma más realista que puedo. Para que os hagáis una idea os contaré algo que me sucedió hace unos años: Por aquel entonces yo debía de tener nivel 60 aproximadamente, estaba haciendo una cadena de misiones que me había mandado personalmente el rey de los enanos, sí, me refiero al mismísimo Magni Barbabronce. Su hija había sido raptada y alguien tenía que buscar información sobre su paradero y rescatarla si era posible. Realicé mis averiguaciones, exploré lugares por los que un gnomo no debería de pasar nunca y finalmente la encontré, estaba en los más hondo de las Profundidades de la montaña Roca Negra, pero por desgracia no era una cautiva… estaba allí por voluntad propia, y además se había casado con el rey de los enanos hierro negro y esperaba un hijo suyo. Personalmente hubiese preferido que me matasen allí pero la princesa de Forjaz y reina de los hierro negro me mandó de vuelta para decirle a su padre que… bueno, ya me entendéis… no era algo que se pueda decir en público. Y ahí estaba yo totalmente metido en mi personaje, cabalgando por caminos polvorientos atravesé la Garganta de Fuego, crucé al galope todo Loch Modan, me adentré en el frío de Dun Morogh y finalemte llegué a Forjaz. En la misma entrada de la ciudad bajé de mi caballo y me acerqué a un guardia, le pregunté /d si sabía como estaba el rey y en lugar de responderme aquel enano agachó la mirada mientras negaba con la cabeza. Os juro que se me cayó el alma a los pies, los guardias me miraban igual que se mira a un animal que está a punto de ser sacrificado, Myra Tyrngaarde dejó de pregonar el pan, y durante todo el camino desde la puerta a la sala del trono yo no podía dejar de /d lamentarme por tener que dar una noticia como aquella y /d sentir miedo por el no saber que podía ocurrir con el portador de tan malas nuevas. Literalmente me convertí en un pnj más y mientras cumplía con mi cometido llegué a la sala del trono y / caminé con toda la calma que pude reunir hasta situarme frente al rey, me /arrodillarse y con la vista fija en sus pies le conté lo que había sucedido a su hija. A lo largo de mi vida como aventurero he tenido que aguantar cosas horribles, pero os juro que preferiría enfrentarme a Ragnaros y Algalon sobre el lomo de Alamuerte antes que tener que vérmelas de nuevo con Barbabronce en ese estado. Al final todo salió más o menos bien para mi, terminé vivo e incluso me agradecieron el esfuerzo. Cuando salí de la cámara empezaron los aplausos. Desde que entré en la ciudad había tenido a un jugador detrás de mi todo el camino y yo ni siquiera lo había visto, se quedó en silencio, disfrutó del espectáculo y cuando vio que todo había terminado me felicitó por hacer que el juego tuviese un sentido más que él nunca había sabido ver. A mi me dan igual los épicos, me importan bien poco el avance y los logros porque todo eso sé que algún día desaparecerá. Todo ser tiene su momento de vivir y su hora de morir, cuando a Potopo le llegue la suya y alguien me pregunte acerca del wow no quiero tener que decir cuantos puntos de logro tenía, ni que item-level conseguí. Yo quisiera decir a quien me pregunte qué conocí a mucha gente y que hice muchos amigos. Pero sobre todo que yo nunca jugué al wow, porque si he de ser sincero yo siempre he preferido jugar en el. |
Os recuerdo que esto es tan sólo un resumen de lo escrito en PEM, si queréis leerlo al completo junto con los comentarios dejados por otros lectores ya sabéis donde hacerlo.
Otro de esos artículos difíciles de resumir, es fácil resumir una opinión acerca de algo pero cuando se trata de escribir una historia narrada con su principio y final cuesta bastante quitar un trozo sin destrozarla por completo, además esta es una historia muy personal y quería transmitirla lo más fielmente posible. No es la única que me ha ocurrido en este sentido pero era la que tocaba, recordadme que otro día os cuente la del enano perseguido por la manada de conejos o la vez que me echaron de la posada de Villadorada.
Este es de los artículos que he publicado en PEM uno de los que mejor acogida han tenido, eso se nota entre otras cosas en el número de comentarios dejados allí. La gente me felicitó por el incluso dentro del juego y más de uno me reconoció que se le saltó una lagrimita mientras lo leía.
Además hasta donde yo sé es de momento lo único escrito por mi que ha aparecido en el Facebook oficial de wow-europe https://es-es.facebook.com/WarcraftES# con fecha de 29 de Noviembre de 2012.
Cualquier día de estos tendré que crearme yo también una cuenta de Facebook
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