Una hermandad sin miembros es como un jardín sin flores, al menos así lo dirían algunas personas que conozco, aunque la verdad es que razón no les falta.
Las hermandades existen con el único fin de agrupar a los jugadores, da igual el porqué se quieran agrupar, si lo que quieren es pve, pvp, rol o cualquier otra cosas. Porque a fin de cuentas este
juego es cooperativo, y gran parte de su contenido no se puede hacer estando solo.
Siempre se puede optar por ir con gente desconocida, pero a la hora de la verdad muchos preferimos ir con los que ya conocemos, y por eso recurrimos a las listas de amigos y a los compañeros de
hermandad.
Lo malo es que no siempre se puede tener de todo, y al menos cuando empieza una hermandad está vacía y no le queda más remedio que reclutar nuevos miembros. Puede ser una locura, porque a cada
día que pasa ves como la cantidad de gente que hay en la hermandad aumenta, y pueden terminan siendo tantos que poca diferencia hay entre ir con alguien de la hermandad o usar el buscador.
Pasa en casi todas las hermandades grandes, las que tienen muchos miembros. Hay tanta gente dentro que al final nadie conoce a casi nadie, y el concepto mismo de hermandad, de piña entre
compañeros, se desvanece.
Aun así hay muchas hermandades que siguen reclutando, a pesar de que ya tienen más gente de la que realmente necesitan para cualquier cosa que quieran hacer. La última vez que le pregunté a un
oficial de una de esas hermandades el por qué seguían reclutando a pesar de tener más de 700 miembros, me respondió que era porque no tenían suficientes para organizar una raid.
Imaginaros mi cara de asombro, más de 700 miembros, más de la mitad de nivel 90, y más de 100 conectados a los largo de la semana según el regristro de la armería. Pero no tenían gente suficiente
como para organizar una raid.
El problema como le díje a él no era de falta de gente, sino de falta de comunicación. ¿Para qué seguir reclutando?, a fin de cuentas la gente nueva no tiene porqué ser diferente de los que están
dentro ya.
Así que al final después de mucho hablarlo con ese oficial conseguí explicarle que su problema se podría solucionar si conseguía que la gente de su hermandad jugase unida. A fin de cuentas ¿para
qué iban a estar en una hermandad si no?.
Pero ya sabéis que yo nunca doy nada por sentado, estoy seguro de mi mismo y de las cosas que digo, pero me gusta dudar porque sé que también soy humano y puedo equivocarme. Así que para evitar
las dudas prefiero asegurarme y preguntar a los demás, por eso os hago una pregunta todas las semanas, y la que os quiero hacer esta semana es:
¿Preferís una hermandad con muchos miembros pero todos dispersos, o una que tenga pocos pero estén unidos?
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