Lo primero un resumen de lo publicado en Patando en Mulgore.
|
Al igual que en el trabajo o los estudios, aquí en un juego la gente también se quema. A todos nos puede pasar, vamos acumulando pequeñas cosas que casi no notamos y pensamos que no tienen importancia, luego van llegando algunas a las que generalmente damos más importancia de la que realmente tienen y finalmente… estallamos.
Lógicamente esa hostilidad se nota incluso con quien no tiene culpa, y al final el problema que teníamos con un sólo compañero termina extendiéndose al resto de la hermandad.
Lo he visto muchas veces, gente que salta a la mínima provocación y que termina por crear un ambiente en el que es imposible jugar.
Una hermandad con gente quemada es un polvorín, cualquier comentario por pequeño que sea puede hacer que estalle y lo que digan o hagan quienes mayor responsabilidad
tienen es lo que más afecta al resto.
Es muy difícil escapar de estas situaciones eso lo se, solamente he encontrado un método que funcione. El día que estoy quemado no
juego. |
Si queréis leer el artículo al completo junto con los comentarios dejados por los lectores de PEM podéis hacerlo en este enlace.
Este tipo de situaciones se han visto desde que el wow es wow, se ven sobre todo con la gente que se toma el juego demasiado en serio ya sea en pvp o en pve, gente que comienza a quejarse de
todo, a decir que antes era todo mucho mejor etc., son jugadores que están quemados y en lugar de reconocerlo prefieren quejarse de todo y de todos.
Pero por lo menos a estos se les ve venir y si reconoces esa actitud puedes intentar esconderte de ella, lo malo en este caso es que no todo el mundo sabe y muchos jugadores novatos toman a estos
"veteranos" como modelos a seguir porque creen que podrán aprender algo de ellos.
¿El resultado? que aprenden a quejarse porque las cosas no son como antes cuando para ellos ese antes no significa nada porque nunca estuvieron ahí.
La irritabilidad, los cabreos espontaneos y la falta de paciencia hacia quien no hace las cosas como ellos quieren son parte de la firma de los jugadores que están quemados del juego.
Lo verdaderamente triste es que seguir jugando les pasa factura, les crea estrés y aun así no son capaces de tomarse un descanso de lo que no debería de ser más que un simple entretenimiento.
Comentar este post