Como viene siendo habitual en esta sección, lo primero os dejo un resumen del artículo publicado en Pastando en Mulgore.
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Si contamos esta que estamos estrenando ya son 3 los cambios de expansión que he visto en el juego, los 3 al frente de la misma hermandad y las 2 primeras veces con los mismos problemas.
Los jugadores del wow somos gente acostumbrada a hacer siempre las mismas cosas, ya sea hacer arenas, campos de batalla, raids o mazmorras, todos tenemos nuestra rutina en el juego. Cuando esas rutinas se rompen siempre hay quejas, por supuesto también nos quejamos de nuestras hermandades.
Hay cosas que son inevitables. Los jugadores que suben muy rápido y quieren ver contenido nuevo cuanto antes no están dispuestos a esperar por sus compañeros de hermandad, así que desde que puedan buscarán alternativas yendo de pickups o con el buscador. Muchos de estos se dejarán llevar por la euforia inicial de la expansión para irse a otra hermandad donde se les prometa esa velocidad de avance que tanto anhelan. Tanto al final como al principio de las expansiones se producen siempre situaciones de este tipo. Gente que busca una excusa cualquiera para descargar su frustración y termina pagándola con sus hermandades.
Las 2 primeras semanas de una expansión son cruciales para la vida de una hermandad porque es cuando se pone a prueba la motivación y paciencia de sus integrantes, por
eso lo más conveniente es vigilar con cuidado esas actitudes que desentonan con las de la mayoría para tratar de conseguir que todos jueguen unidos desde el comienzo. |
Para leer el artículo completo y los comentarios dejados por los lectores de PEM podéis hacerlo a través de este enlace.
Este artículo se publicó un día antes de la salida de la expansión hace casi un mes, yo no había jugado la beta así que lo que sabía de pandaria era de oidas nada más. Esperaba un cierto
desbarajuste porque como ya escribí en su momento los cambios siempre causan conflictos, pero no esperaba de ninguna manera lo que me encontré.
Yo no estaba al principio de la expansión, estaba de viaje y no llegué a casa hasta varios días después del inicio de la expansión, además tampoco tenía la expansión todavía (esa es otra
historia) y preferí esperar unos días más antes de entrar en el juego. Al final cuando volví a Azeroth la expansión ya llevaba casi una semana en los servidores.
Durante esa semana intenté recuperar el ritmo, volví a la rutina diaria, a escribir un poco en los foros, en PEM, aquí en el blog, y por supuesto a leer las noticias de principio de expansión.
Leí en esos día noticias de todo tipo, quejas y alabanzas, comentarios en foros y páginas diversas, pero lo que más me impresionó fue el nº de hermandades que han "quebrado".
Sin ir más lejos el primer comentario que recibió este artículo en pem ya habla del tema, pero buscando un poco más en foros, páginas de hermandad y fansites encontré en un rato al menos 9
hermandades distintas que se habían venido abajo justo con la llegada de la expansión.
Yo dudo mucho que la expansión sea la culpable de esto, más bien creo que sólo ha servido de excusa para hacer salir a flote un problema que seguramente todas esas hermandades tenían desde hacía
tiempo.
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