Dejé aparcado el WoW el mismo día en que se lanzó Legion, y desde entonces, aunque no haya jugado como me gustaría, he seguido estando ahí, en la sombra, vigilando la hermandad que fundé y que, aunque parezca lo contrario, nunca he abandonado.
Hace mucho tiempo, quizás demasiado, desde que escribí algo parecido a esto que vais a leer, así que lo primero que quiero hacer es pediros disculpas. Lo segundo que haré, será presentarme, porque soy consciente de que tras todo este tiempo muchos no sabrán quien soy. Si me lo permitís me presentaré con algo de dramatismo, al modo de Gladiator...
Me llamo Potopo Roscatuerca, gnomo, ingeniero, brujo, bloguero, MVP de Blizzard y maestro de hermandad. Una hermandad que no ha podido ser destruida y que mantendré con vida, pese a quien pese y caiga quien caiga.
Una vez tuve un sueño que se llamaba Nobleza, y ese sueño se hizo realidad. El sueño de una hermandad donde pudiese entrar cualquiera, sin importar raza, clase, nivel o experiencia en el juego. Una hermandad donde lo único que se pedía a quien formaba parte de ella, era que intentase pasarlo bien mientras mantenía la educación y el respeto por los demás compañeros. Esos fueron los cimientos a partir de los cuales construí el resto.
Fundé una hermandad social cuando sólo se creaban hermandades de raideo. Recibí todo tipo de palos, de quejas, de reproches y hasta de insultos, porque según los que en aquel momento se consideraban jugadores pro, mi hermandad no tenía futuro y no llegaría a ningún lado.
- Me dijeron que invitar a la hermandad a jugadores sin experiencia no tenía sentido.
- Que no anteponer el avance a todo lo demás sólo era un error de novato.
- Que nadie querría quedarse en una hermandad que no raideaba de manera continua.
Pero yo me mantuve firme, los mandé a todos a la mierda y seguí adelante con mi proyecto. El de una hermandad donde lo importante fuese el grupo antes que el individuo, la persona antes que el personaje y la hermandad antes que la raid.
Os aseguro que no siempre ha sido fácil, aquellos que lleven conmigo al menos cinco años os lo podrán confirmar (y son más de los que pensáis). Hemos tenido momentos malos en los que mucha gente se ha ido de la hermandad porque querían algo distinto, porque querían hacer las raids a su modo, porque no estaban de acuerdo con mis decisiones o porque la abuela fumaba...
Los motivos exactos dan igual, porque todos se pueden resumir en algo que me decían mucho cuando la hermandad estaba en pañales aún, algo que por suerte puede corroborar Evenstarson, que lleva conmigo desde el principio.
Nobleza nunca llegará a nada y se va a morir de asco, porque tú no tienes ni puta idea de como dirigir una hermandad y eso no es lo que la gente quiere.
Más o menos eso es lo que me decían los que en aquel momento raideaban en la Meseta de la Fuente del Sol o Templo Oscuro. Al final el tiempo me ha dado la razón y el próximo Septiempre Nobleza cumplirá 10 años como hermandad.
Somos una de las hermandades más antiguas del reino, una de las pocas que nunca ha dejado de tener actividad, y que incluso en los peores momentos, siempre ha tenido gente suficiente como para organizar una mazmorra en normal. Eso es algo que los que se quejaban de como hacíamos nosotros la cosas no pueden decir.
- He visto hermandades top subir como la espuma y desbandarse por discusiones absurdas.
- Hermandades con muchísima gente desaparecer de la noche a la mañana porque el maestro dejó de jugar.
- Y he visto a muchos pros, que se reían de nosotros, llamándonos hermandad de mierda sin futuro (la frase es literal) cambiar su hermandad superchachipiruli por una del montón.
Mientras tanto nosotros seguimos aquí, haciendo las cosas al revés que el resto, demostrando que la unidad de la hermandad es más importante que el avance, y que si no somos capaces de hacerlo nosotros solos, sin ayuda de fuera, no nos merecemos conseguirlo.
Ese es el motivo final, el que quiero dejar claro de una vez por todas para zanjar esas discusiones sin sentido que han tenido lugar estos días atrás en la hermandad. En Nobleza no se hacen raids de hermandad con gente de fuera, es una decisión mía, de nadie más, y es una norma inamovible.
Podéis hacer todas las raids que queráis, con quien queráis y equipar todo lo que os caiga de los jefes, pero conque uno sólo de los personajes (personajes, no jugadores) sea de fuera de Nobleza, eso dejará de ser una raid de hermandad.
Podría contaros muchas historias que nos han ocurrido con pick-ups, quizás lo haga otro día. Hoy me conformaré con deciros una cosa:
Nobleza debería ser para sus miembros mucho más que una hermandad, debería ser un sentimiento de compañerismo y unidad. Y Quien no sea capaz de entenderlo, quien todavía siga dando prioridad a su beneficio personal, debería plantearse si este es su lugar o si tan siquiera merece ser llamado noble.
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