Cuando uno lleva tanto tiempo siendo el que tiene que atender todas las quejas, termina por llegar a la conclusión de que la mayoría están repetidas.
A casi todo el mundo le parece que su queja es única, pero en realidad como esa, hay muchas. Son quejas de todo tipo, pero siempre terminan llegando al mismo lugar; a los oídos del maestro de la hermandad.
Es muy, pero que muy difícil, que el problema que tiene un jugador sea única y exclusivamente suyo. Tendemos a pensarlo sí, pero casi siempre eso que nos ocurre le ha pasado ya antes a alguien.
Cosas como:
- Quejas por lo difícil que es equiparse debido a la falta de tiempo para jugar. Pero los mismos que se quejan son los que cuando entran al juego se pasan todo el tiempo farmeando.
- Quejas de que a otros compañeros se les invita a raid y a ellos no. Pero los mismos que se quejan son los que que siempre quedan últimos en dps.
- Quejas de quienes dicen que no consiguen mejorar su dps. Pero que llevan meses sin querer ponerse una gema o un encantamiento, porque les sale caro.
- Quejas de los que no quieren ir a un evento de hermandad, para evitar coincidir con algún compañero, que según ellos no les habla. Pero que tampoco son capaces de dar el primer paso y preguntarles el porqué.
Quejas de cualquier tipo, y provocadas por cualquier motivo. No está mal quejarse, pero en lo que veo a diario gran parte de las quejas sólo tienen el sentido de la película que se hace en su propia cabeza quien expresa la queja.
Se niegan en redondo a buscar una solución, una salida o un punto de vista distinto desde el que afrontar el problema porque prefieren creerse su propia verdad. Lo que no saben es que casi siempre esa película no es nueva, y que yo ya la había visto.
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