Personalmente soy una persona muy desordenada, es algo que no puedo evitar por mucho que trate de evitarlo. Soy de eso que si hoy decide organizar las estanterías de los libros, la semana que viene tiene que volver a hacerlo. Pero dentro del juego eso es algo que no me puedo permitir.
Las bolsas y bancos personales de mis personajes son un auténtico desastre, nunca tengo hueco ni sé donde están las cosas cuando las busco, pero con la hermandad he aprendido que no puedo permitirme esa misma dejadez.
Lo malo de la hermandad es que aunque la dirija una sóla persona todos los que están en ella meten mano en algún momento. Unos en el banco, otros en la lista de miembros para invitar o sacar personajes, etc.
Es algo que está en constante cambio y que no se puede mantener al día si no es con mucho esfuerzo, o con una buena planificación. Yo por supuesto soy de los que prefiere planificarlo para no tenerme que esforzar.
Por eso este fin de semana pasado me he dedicado a poner un poco de orden, y espero que haya servido para algo, porque la verdad es que ocupa mucho tiempo.
- Organizar los rangos
- Cambiar permisos
- Ascender, degradar o expulsar miembros
- Averiguar quienes son, y etiquetar a los alters de cada uno
- Organizar las pestañas del banco Vender lo inservible etc. etc. etc.
Es algo que hay que hacer guste o no, y que por muy desagradecido que sea nos toca a quienes tenemos la responsabilidad de velar porque para los demás todo esté en orden.
Por lo menos ahora podré decir al menos durante unos cuantos días, que el orden me ayudará a mantenerlo todo en marcha incluso cuando no haya nadie controlando.
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