Algunos piensan que ser el jefe, ser el que manda en la hermandad es lo mejor que puede haber dentro del juego. Dicen que te da poder, que te permite hacer cosas que otros no pueden, y que hace que el resto se postre a tus pies.
Quienes dicen eso nunca han tenido que ocupar el cargo de eso estoy seguro.
Un gran poder conlleva una gran responsabilidad"
Eso es lo que dicen en los comics de Spiderman y por desgracia es así. Siendo maestro de hermandad, oficial, o raid leader uno descubre que tiene en sus manos no sólo el poder sino también la responsabilidad, y esta no siempre es agradable.
A mi esta semana me ha tocado un bocado amargo, de esos que son difíciles de tragar.
Por cuestiones que no vienen al caso he tenido que arrestar a 2 compañeros de la hermandad, muy buenos compañeros con los que he jugado muchas veces y con los que me llevo muy bien (veremos si dura después de esto).
Pero metieron la pata, y después del pertinente aviso no supieron corregir lo que habían hecho. Yo podría haberlo dejado pasar pero no lo hice, y no lo hice porque sé que si se lo dejo pasar a ellos basándome en la confianza que tenemos entre nosotros estaré dando pie a que cualquier otro pueda hacer lo mismo pensando que tampoco tendrá castigo.
Esa es la parte difícil, la de castigar a un compañero sin tener en cuenta nada más que los echos. A mi me tocó decidir y podía haberme contentado con un castigo menos severo, pero eso no habría estado acorde con la responsabilidad que tanto ellos como yo teníamos.
No creo que a ninguno nos guste, sé que puede provocar más de un problema porque el resto de compañeros de la hermandad los aprecia y sé que puedo quedar como un auténtico ogro al hacer esto.
Pero también sé que teniendo ese poder no puedo esquivar mi responsabilidad.
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